Ventajas Vehículo Eléctrico

Un automóvil eléctrico es una gran apuesta de futuro para mejorar el medio ambiente, pero además, como consumidor, nos permite ahorrar mucho dinero en gasolina. Además, hay muchas razones más por las que tienes que invertir en un automóvil eléctrico.

Ventajas de utilizar un vehículo eléctrico:

1. No produce contaminación atmosférica:
Un vehículo eléctrico no contamina porque no necesita combustible. Estos vehículos funcionan gracias a la conversión de la electricidad en energía. Un punto muy favorable teniendo en cuenta los grandes problemas de contaminación que tenemos hoy en día.

Un vehículo para desplazarse debe adquirir energía de alguna fuente y transformarla mediante el motor en energía cinética para que las ruedas giren y se produzca el desplazamiento. Las emisiones de CO2 dependen del tipo de energía consumida y por ello distinguimos entre vehículos convencionales, híbridos y eléctricos.

Un vehículo convencional adquiere la energía que se encuentra almacenada en un combustible fósil, que se libera mediante la combustión en el interior de un motor térmico convencional. Estos combustibles fósiles son primordialmente derivados del petróleo: gasolina y diésel; aunque también podrían ser biocombustibles.

Las emisiones de CO2 se producen por la quema del combustible y son expulsadas a través del tubo de escape. La cantidad de CO2 emitida, si atendemos únicamente al tipo del vehículo –y no a la forma de conducción–, depende de la cantidad de energía necesaria para circular y de la eficiencia del motor. La cantidad de energía necesaria depende del peso del vehículo y de su potencia. Por tanto, a mayor potencia y mayor peso, mayor consumo de combustible y mayores emisiones de CO2.

El transporte de personas hoy en día es la principal razón de consumo de petróleo en el mundo, la fuente de emisiones de CO2 que más ha crecido.

Lo más preocupante es que el 30% de las emisiones de nuestros vehículos son gases de efecto invernadero.
¿Sabes qué son y qué efecto provocan en nuestro medio ambiente?

Los gases de efecto invernadero existen de forma natural en la atmósfera para regular la temperatura de la tierra, pero el aumento de los mismos provoca nocivas consecuencias. De todos los gases que provocan el efecto invernadero y hacen que aumente la temperatura de nuestro planeta cada vez más debido, el CO2 es el que más contribuye al cambio climático. Este nocivo gas supone un 80% de las emisiones totales y su principal fuente de emisión es la quema de combustibles fósiles como el petróleo, gas y carbón. Además hay que saber que los gases invernadero son de “larga permanencia”, lo que quiere decir que permanecen activos en la atmósfera por mucho tiempo.

2. No produce contaminación acústica:
Pero la contaminación no es sólo atmosférica. Un vehículo también produce contaminación acústica. El vehículo eléctrico es tan silencioso que ni te das cuentas que está encendido. En un vehículo eléctrico podremos conversar sin necesidad de levantar la voz o escuchar música a un tono normal.

3. Ahorro en mantenimiento:
El gasto en el mantenimiento del motor que nos produce un vehículo diesel o gasolina es bastante alto. Sin embargo, con un vehículo eléctrico este gasto nos lo ahorramos y nuestro bolsillo lo agradece bastante. La razón de este ahorro está en el motor del vehículo eléctrico, ya que es muy compacto y mucho más fiable que los tradicionales. Es muy inusual que un motor eléctrico falle, es muy simple, no tiene apenas complementos, sin embargo, los motores tradicionales pueden dar numerosos fallos (en el sistema de refrigeración, del aceite…) e incluso dejar el motor inutilizado, algo que nos dejaría sin vehículo, puesto que cambiar el motor de un vehículo tradicional es carísimo y en la mayoría de los casos no merece la pena.

4. Ahorro de espacio:
Al no tener caja de marchas y ser el motor tan compacto y pequeño, el espacio que tendremos en un vehículo eléctrico será mucho mayor que en uno tradicional. La mayor parte del espacio en un vehículo eléctrico está destinado a la habitabilidad, por lo que tendremos un vehículo más pequeño, con el que podremos aparcar en la ciudad de manera más fácil, pero mucho más espacioso por dentro.

5. Mayor eficiencia:
Un vehículo eléctrico es mucho más eficiente que uno tradicional. Su eficiencia ronda el 90% cuando en un vehículo tradicional se queda en el 30%, es decir, un vehículo eléctrico necesita menos energía para realizar el mismo esfuerzo por lo que, en definitiva, consume menos.

Traducido en pesos podríamos decir que un vehículo eléctrico gasta tan sólo un euro cada 100 km mientras que uno tradicional ronda los 7 euros cada 100 km. Imagínate lo que podríamos ahorrarnos en gasolina con un vehículo eléctrico.