Evolución Vehículos Eléctricos

El incremento de la población mundial y su concentración en ciudades ha tenido diversos impactos en el medio ambiente. Uno de los más relevantes es la emisión de gases de efecto invernadero y su consiguiente repercusión en el sistema climático a causa del transporte.

Hoy en día cerca del 80% de la población de América Latina vive en zonas urbanas y cada día, el porcentaje de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el transporte crece. América Latina y el Caribe necesita avanzar hacia una movilidad más eficiente, pero también limpio. Esto le permitirá también responder a los problemas de salud que conlleva la contaminación atmosférica, que hoy cobra la vida de 300.000 personas al año en la región.

La descarbonización del transporte a través del despliegue de la movilidad eléctrica surge como una solución eficaz para transformar el sector, mejorar la calidad de vida en la región, proteger la salud humana y contribuir al cumplimiento de los compromisos climáticos suscritos por los países en el marco del Acuerdo de París.

En materia de política pública y marco legal, los países y las ciudades de Latinoamérica han buscado orientar y estimular el desarrollo de la movilidad eléctrica de diversas formas. Varios países tienen incentivos para la compra, a través de exenciones o reducción de impuestos a la importación o de impuestos diferenciados a la circulación.

El crecimiento del parque vehicular eléctrico ha aumentado considerablemente. Hace a penas unos 5 años había unos centenares de vehículos y hoy en día ya se cuenta con miles de vehículos y cada día crece aún más. Una de las principales razones es el crecimiento de la red de estaciones de carga a todo lo alto y ancho del continente.